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La Natural 30 de diciembre de 2018

Qué se esconde detrás de las grandes superficies



Conscientes o no, con nuestro monedero pagamos cada día el modelo de industria alimentaria que queremos (o que no queremos). Promovemos un mundo más justo o no. Impulsamos un desarrollo sostenible o no. ¿Quiénes son los responsables? ¿Las grandes superficies que nos proponen un modelo de consumo o nosotros, que apoyamos ese modelo con nuestras compras?

Ayer visité una gran superficie para analizar su modelo de consumo. Me centré en la sección de espárragos y detecté 3 estrategias que me pusieron los pelos de punta.

     La primera. Oferta 3x2 en todas las marcas. Vaya margen comercial deben tener normalmente para hacer un descuento ahora del 33% y seguir obteniendo beneficio. ¿Quiere decir que el resto del año lo he de comprar muy por encima de su valor?
     La segunda. La procedencia de los espárragos. China, cuyas marcas ocupaban un 60% de la sección. Perú, cuyas marcas ocupaban un 35% de la sección. Navarra, cuya única marca española ocupaba un 5% de la sección y estaba colocada, además, arriba del todo y en un extremo, de peor acceso. Si no leo las etiquetas, me llevaré a casa productos de importación, más baratos porque se sobreexplotan otras partes del planeta y se abonan salarios precarios.
     La tercera. Si al final me decido a comprar, dejaré mi dinero en una gran superficie y, probablemente, ese dinero se irá a otro país sin que apenas repercuta en mi entorno.

Me fui a casa preocupado, pero con los ánimos reforzados para seguir exigiendo: productos de proximidad y ecológicos, elaborados por productores de proximidad que respetan la tierra, vendidos en comercios de proximidad que generan economía local e impulsados por políticas que favorezcan este modelo de consumo.

Que no nos tengamos que preguntar dentro de poco: ¿os acordáis de lo buenos que eran los espárragos de Navarra? ¿qué fue de ellos? ¿Os acordáis de la tienda del barrio que los tenía buenísimos? ¿Por qué cerró?

Por muy poco más (espárragos no comemos todos los días), compro alimentos de calidad y promuevo, además, un modelo de mercado ético, justo, responsable y sostenible, empezando por mi entorno. Y lo voy a extender a todos los bienes de consumo que necesito adquirir.

Hazlo tú también, por favor, y díselo a los demás. ¡Saldremos ganando!

Mesa de Navidad con espárragos